Radiotelevisión
municipal de Chipiona, 11 de septiembre de 2024.
El final de la temporada
veraniega en la popular sala de exposiciones del Colectivo Cultural Espacio
Vacío no se entiende sin la presencia de Antonio Rueda. Artista polifacético,
multidisciplinar, heterodoxo… Rueda lleva más de 30 años exponiendo en este espacio
que es un referente de la vida cultural chipionera.
“La sala Espacio Vacío la
considero mía, mi casa, porque yo he nacido aquí como artista”, afirma en la
habitual charla que Mamé Valdés mantiene en los micrófonos de la
radiotelevisión municipal. Y enfatiza: “Soy sevillano, pero me siento muy de
Chipiona, y aquí soy feliz”.
Antonio Rueda expone estos
días y hasta el 22 de septiembre sus nuevas creaciones en la sala del Colectivo
Cultural Espacio Vacío, que se presentan con el título ‘El año del cangrejo’.
La muestra está basada en las esculturas de los cangrejos monumentales de
Alfredo Zarazaga y es, al mismo tiempo, un homenaje. “Todos los que se le hagan
son pocos”. El autor explica que, con
su visión personal, presenta una pintura donde la forma, las texturas y los
detalles de los objetos es el hilo conductor del discurso expositivo.
En la exposición, a través
de diferentes fotografías tomadas por el propio Antonio Rueda, se crea un
universo paralelo a las esculturas donde el color, el detalle de cada material
de la obra original y la expresividad de los elementos es la guía y el lenguaje
desde la mirada pictórica.
Los cangrejos se encuentran
en un espacio inventado, en una realidad artificial o un paisaje antinatural o
espacial en el que interactúan, creando una unión entre el objeto y el entorno.
Unas figuras cargadas de expresividad con un concepto metálico y robótico,
jugando así con el estilo del autor, en el que predomina el color y las formas
abstractas y figurativas que se relacionan entre sí.
Entre el surrealismo pop y
la abstracción, encontraremos en la exposición otros temas, desde pintura en
cartón reciclado a algunos de los famosos camaleones del artista.